Cruzada Nacional por los Bosques y el Agua

Cruzada Nacional por los Bosques y el Agua

Pátzcuaro, Michoacán, 7 de marzo de 2001.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Vicente Fox Quesada durante la Cruzada por los Bosques y el Agua, que hoy encabezó en el ejido "San Pedro Pereo", de este municipio.

Muy buenas tardes amigas y amigos; Buenas tardes jóvenes, chiquillos, chiquillas, amigochos, amigochas:

Estamos reunidos aquí autoridades, productores forestales y acuícolas, organizaciones ecologistas, empresarios, académicos, líderes de opinión y medios de comunicación para hablar de un tema de seguridad nacional.

Llegó el momento de que abramos los ojos a la destrucción de nuestros recursos hidráulicos y forestales. Han sido muchas décadas de saqueo y despilfarro del patrimonio natural de las y los mexicanos.

Ya no debemos permitir la disminución sistemática de los mantos acuíferos, la depredación de las zonas arboladas. Es hora de que todos juntos hagamos un gran frente común en defensa del agua y del bosque.

El agua es hoy un recurso muy limitado en nuestro país. Es mucho lo que hemos perdido por descuido, por ignorancia y a veces hasta mala fe.

Nuestras reservas han sido sobreexplotadas en las últimas décadas, sin planeación ni sensibilidad. Esta situación ya llegó a su límite, a su límite peligroso en diversas regiones del país, especialmente donde están las ciudades más grandes y la mayor cantidad de población.

La precariedad de nuestros recursos hidráulicos también es ya un obstáculo para llevar agua potable a los 12 millones de ciudadanos y ciudadanas que aún no cuentan con servicio y que se encuentran en las localidades más pobres y marginadas del país.

Si tomamos cartas en el asunto, si olvidamos lo que está sucediendo con el agua en las 35 ciudades más grandes del país, pronto los problemas serán mucho mayores: de abastecimiento, de contaminación y de desperdicio del agua.

Por otra parte, la inmensa mayoría de las aguas residuales del país no reciben tratamiento alguno. Significa no sólo despilfarro, sino una fuente letal de enfermedades, en especial nuevamente en las comunidades más desprotegidas; significa la contaminación de nuestros arroyos, de nuestros ríos, de nuestros lagos, del subsuelo, de los acuíferos y del mar mismo.

También debemos cuidar los lugares donde se regenera este recurso vital, donde se produce este recurso vital, que son los bosques y las selvas. En los últimos 50 años el país ha estado sometido a una intensa e irracional explotación de sus recursos forestales.

El cambio de uso de suelo, la tala clandestina, los incendios, el saqueo de la flora y la fauna han provocado daños irreversibles a nuestra riqueza silvícola. Estas alteraciones han contribuido también al desequilibrio del clima.

Si queremos evitar una catástrofe ambiental debemos de pensar de manera diferente, debemos de actuar con prontitud, debemos de comprometernos todas y todos en nuestro país.

Ya no queda tiempo para más errores ni para simulaciones, ya no cabe la corrupción y la impunidad. La economía nacional, las políticas públicas, el mercado y la sociedad entera debemos de contribuir al rescate de nuestra riqueza natural.

No más a su destrucción. Es verdaderamente insostenible que continuemos con las cifras de pérdidas, de daños en este patrimonio.

En el caso de Michoacán, la cuenca de Pátzcuaro, este hermoso lago, y la zona de la mariposa monarca presentan serios, severos problemas de deforestación que reclaman una atención urgente.

Estoy, por supuesto, enterado de que SEMARNAT ha declarado la veda de pescado blanco en la zona. Ciertamente puede verse como una medida muy dura, pero si no le cumplimos al lago, si seguimos corriendo el riesgo de acabar con esta especie, que es símbolo de orgullo de los michoacanos, pronto careceremos totalmente de la especie.

Nuestro deber es abordar estos temas con una verdadera e indiscutible política de Estado, que se sitúe por encima de cualquier interés de corto plazo.

He dado ya instrucciones al jurídico de la Presidencia de la República para apoyar a los abogados de los dos pescadores presos que por necesidad actuaron como actuaron. Vamos a buscar que sean liberados, pero a la vez vamos a pedir a todos los habitantes y ciudadanos de la zona el que respetemos al lago, que entendamos que es patrimonio de nuestros hijos y de cada uno de los habitantes de esta región y que por tanto debemos de trabajar juntos en el compromiso de asegurar no sólo este hermoso, hermosísimo lugar y lago, sino asegurar su sustentabilidad y asegurar que siga siendo un patrimonio de las familias y de las regiones.

Mi Gobierno está trabajando en la actualización de las políticas hidráulicas y forestales del país y combatiendo con toda la fuerza de las instituciones, las causas del deterioro de esos recursos.

También estamos impulsando la renovación de formas de organización productiva y comercial, de modelos de consumo, de tecnologías y de programas de capacitación en favor del ambiente.

Por esto me honra que esté aquí presente el señor Mario Molina, Premio Nobel, orgullosamente mexicano. Y a Mario Molina, por su amor a México y a la naturaleza, por su compromiso en los recursos naturales, por su talento, quiero invitarle a integrarse como asesor directo de la Presidencia de la República en materia ecológica y de recursos ambientales.

A pesar de todo el esfuerzo debo de ser franco, al decirles que necesitamos, que necesito de la participación de todos y de todas ustedes; que necesitamos la participación de los cien millones de mexicanos y mexicanas; que tenemos que trabajar como un gran equipo; necesito y solicito el apoyo de los gobiernos estatales y municipales; de los legisladores, diputados, senadores, de los productores forestales, de los agricultores, de los ejidatarios, de los maestros, de los padres de familia, de los estudiantes, de los empresarios, de las organizaciones civiles, de los líderes de opinión, de los medios de comunicación, de los artistas, de los intelectuales y de todos y todas los que nos interesa nuestros recursos naturales, que nos interesa la ecología, para que juntos, con compromiso, con amor, con cariño, con pasión, protejamos estos recursos naturales, el agua, el bosque y alcancemos las metas que nos hemos propuesto.

Hago un llamado a todos los organismos operadores de agua en el país en cada estado y en cada municipio a alcanzar su autonomía, a despolitizar y despartidizar sus operaciones y administrar profesionalmente el abasto y uso eficiente del agua.

A los Secretarios del ramo agropecuario de cada uno de los estados de la República Mexicana. A la propia Secretaría de Agricultura les hago un llamado para que quienes son los usuarios más amplios de este vital recurso, los agricultores del país lleguen a una nueva cultura en el uso del agua, que administren y aprovechen productivamente ese 85 por ciento de las aguas nacionales que consumen.

Como Gobierno Federal tenemos la disposición plena de apoyarles para avanzar en los sistemas de irrigación, en los sistemas de goteo, en los sistemas de riego por compuertas, en los sistemas tecnificados de irrigación y, por supuesto, a las instituciones financieras del país a que apoyen con recursos económicos, con recursos financieros de corto, mediano y largo plazo a que utilicen su talento para generar con una verdadera ingeniería financiera los recursos que se requieren para esta gran Cruzada.

Las armas de la Cruzada por el Agua y el Bosque que hoy iniciamos son: la educación, la movilización ciudadana y la aplicación de la ley. El punto de partida será la promoción de una nueva cultura de aprecio y respeto a los recursos naturales, que se arraigue, sobre todo, en los chiquillos y los jóvenes.

Vamos a proteger esta riqueza sin darle la espalda a quienes viven del bosque. Vamos a salvar los árboles, sí pero junto con las comunidades. Son más de 12 millones de personas que viven en las zonas silvícolas del país y no les vamos a fallar.

Por eso, hoy se instala la Comisión Nacional del Bosque, la Comisión Nacional Forestal que sumada a la Comisión Nacional del Agua y a la SEMARNAT serán los organismos y las instituciones responsables comprometidas con sacar adelante estas metas y objetivos.

Amigas y amigos, compañeros y compañeras de las muchas de las decenas de organizaciones comprometidas con la ecología y con los recursos naturales aquí presentes:

Todas y todos debemos tener muy claro que la conservación del agua y del bosque es una responsabilidad colectiva que nos atañe a todos los mexicanos y mexicanas.

Demostremos que en el año 2001 no sólo hubo un cambio de Gobierno, sino que también se inició un cambio profundo en la forma de pensar y en la manera de comprometernos, en la forma de hacer las cosas y en la capacidad de lograr en los hechos proteger nuestros recursos naturales.

Hoy, pues, ponemos en marcha la Cruzada Nacional por el Agua y por el Bosque y declaro como Presidente de la República que estos dos recursos naturales: el agua y el bosque son asuntos de seguridad nacional.

Muchas gracias.


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