VI. Agua

- El agua juega un papel muy importante en la interrelación con los bosques y el suelo. Es fuente de salud para las especies que habitan el planeta y sus superficies. (Loa Loza Eleazar, USO DE LA BIODIVERSIDAD, documento electrónico de www.conabio.gob.mx) En México, el 70% del agua que cae de las lluvias regresa a la atmósfera por evapo - transpiración. 84% del líquido que queda disponible, escurre superficialmente y el resto se incorpora a los mantos acuíferos.
- El agua es considerada como un factor crítico para el desarrollo de las naciones, y quizá sea el recurso que define los límites del desarrollo sustentable, ya que no sólo es indispensable para el desarrollo económico y social de la humanidad sino también para el funcionamiento de los ecosistemas del planeta.
- El 70% de la superficie de la tierra es agua, pero sólo el 2.5% de toda esa agua es dulce, la demás es agua de mar y no se puede tomar. Y ¾ partes de ese 2.5% están congeladas en los icebergs. Es decir que sólo el .01% del agua dulce que existe en el planeta es aprovechable para consumo humano.
- Las características topográficas y geográficas que tiene México, producen una condición hidrológica muy particular ocasionando intensos contrastes en la disponibilidad de agua en el país.
- La disponibilidad de agua es muy diferente entre las regiones hidrológicas del país. Mientras que en la Frontera Sur la disponibilidad promedio es mayor a 155 km 3 , en la región del Río Bravo no llega a los 15 km 3 y en Baja California es inferior a los 5 km 3.

- 15 cuencas hidrológicas importantes del país se encuentran contaminadas por aguas residuales municipales.
- El uso de agua predominante en México es el agrícola, ya que en la actualidad el 78% del agua extraída se utiliza para el riego de 6.3 millones de ha, le sigue el uso público urbano con 11.5% y el industrial con 8.5%. El uso del agua para fines agrícolas afecta los ecosistemas acuáticos naturales, ya que los productos de las actividades agrícolas como el fósforo y el nitrógeno provenientes de los fertilizantes promueven la eutrofización con daños severos en la vida acuática. Y la disminución del volumen de agua de los ríos debido a la extracción para uso agrícola disminuye su capacidad de dilución y purificación.